jueves, 15 de agosto de 2013

Ir al cine . Buena opción para una tórrida tarde de agosto en Madrid.

Si estáis en Madrid y, en vez de ir a la piscina, preferís echar una ojeada a la oferta cultural, permitidme hablaros de la película HANNAH  BRENDT, dirigida  por una mujer del llamado "Nuevo cine alemán".
Yo fui por recomendación de mis amigos Luix y Bego.

Desde mi punto de vista, lo mejor de la película, además de la interpretación, es el enfoque que se da al tema Nazis-Judíos, como tema primario, y como secundario trata del mal y lo relativo que es todo o que puede llegar a ser. Lo que es injustificlable, podría estar justificado en un contexto o en una situación completamente diferente. Así, un terrorista que pone una bomba en un mercado abarrotado de gente, para unos sí será considerado como tal, en cambio otros pueden considerarlo un héroe. El tema es un tanto manido, yaque hay mucha literatura sobre él y,  a pesar de todo, hay actitudes o comportamiento que siempre serán injustificables.

Aunque no es unpeliculón,os la recomiendo porque al salir del cine os hará reflexionar, lo cual hace trabajar a las neuronas, que como podréis ver me tienen obsesionada. Lo que ocurre es que cuanto más las ejercito, más viva me siento.Por cierto, ¿habéis oido hablar de las nanopartículas?. Éstas son las que, además de la quimio terapia (puro veneno) y la radioterapia (más veneno aún), la familia, los amigos, los alumnos que se acuerdan de mi, los preciosos amaneceres, los impresionantes atardeceres, los largos paseos para no perder el tono muscular and so on; éstas son, os decía, las que me van a ayudar a salir de ésta Y eso que lo tengo crudo.

La próxima película que me gustaría ver es La Bicicleta Verde. Cuando la vea, os daré mi opinión.





5 comentarios:

Virginia Gutiérrez dijo...

Pues me encantaría ver La bicicleta verde contigo... y por supuesto, las nanopartículas son más importantes de lo que parecen a simple vista, porque pueden con todo. Un besazo, Rosa.
Virginia

Nuria dijo...

Gracias por tus recomendaciones Rosa, La Bicicleta verde también está entre mis pendientes. Espero tener tiempo en esta semana porque se acaba Agosto y la próxima semana me voy a Tanzania, que siempre me hace pensar en ti y en aquella historia tan bonita que nos contaste en clase de la leona y sus cachorros. La verdad es que eres una fantástica contadora de historias, sabes transmitir y provocar la curiosidad del oyente.

Un beso fuerte.



Rosa dijo...
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Rosa dijo...

Sabes que ahora, en mis noches de desvelo, paso horas recordando, entre otros, mi viaje a Tanzania. Estos recuerdos no se borran, porque lo que permanece son sensaciones. Nunca podré olvidar el rugido del león o la risa de la hiena, parece ser que el ruido que hace la hiena es llamado "risa". Otra sensación que permanece en mí es el desfile de jirafas cruzando el parque Nacional del Serengueti.
claro que tampoco es fácil olvidar cómo te sientes al ver, a muy pocos metros de tí a una bóa constritor (yo iba dentro de un coche), encarada al coche (esto me ocurrió en Costa Rica) o la belleza y elegancia del masai caminando o corriendo tras su ganado. Creo que, a veces lo anecdótico puede borrarse de la memoria pero las sensaciones permanecen.
Te deseo un felíz viaje y que lo disfrutes. ¡Qué envidia!

Nuria dijo...

Rosa, cuando vuelva me encantará compartir sensaciones contigo.

Cuídate mucho.