lunes, 11 de marzo de 2013

Reflexiones para compartir

¿Os sorprendería, si en mi situación actual, os dijera que soy una privilegiada?
Seguro que pensaríais, "pobre Rosa, ya está algo perjudicadilla; el tumor va a toda marcha".

Sí, necesito deciros que soye una afortunada porque stoy enferma y tengo médicos que me atienden. Todos sabéis de mi gran pasión por viajar, así como de mi debilidad por África.

En Tanzania, hace ya años, visité un hospital porque a Mike, el conductor que llevávamos, tuvo un rebrote de malaria. Por supuesto, no había medicamentos para poder tratarlo.
Sabéis que miles de personas mueren cada día por malaria y, en muchos casos, podría evitarse con sólo poder disponer de una mosquitera con la que protegerse al atardecer y al amanecer que es cuando el mosquito, más bien la mosquita, pues es  hembra la que lo transmite, ataca.
Así pues, ¿ no ceeéis que tengo una razón para sentirme afortunada?

3 comentarios:

bloguerías dijo...

Digamos, Rosa, que Mike y todos los Mikes de este mundo son víctimas de una injusticia flagrante, inadmisible, insoportable. Lo cual no significa que los que no sufrimos esa injusticia seamos unos privilegiados: desde mi punto de vista, un privilegio es un derecho basado en NADA. Y la asistencia sanitaria de la que hoy gozamos en España (aunque ya se encargan algunos de limitarnosla) es un derecho real, no un privilegio. Los privilegios hay que cargárselos, los derechos protegerlos y luchar contra todo y todos los que se dedican con ahínco en arrebatarnoslos.
Aprovecha ese derecho a ser cuidada y tratada, pero ni se te ocurra sentirte mal por ello, Rose, que te conozco...
Foundest love, honey, and many kisses.
Maite

concha dijo...

Buena reflexión hermana. Muchas veces no reflexionamos sobre la gran fortuna de tener médicos que vigilen nuestra salud física y gente que nos quiera alrededor y que mantiene nuestra salud emocional.
Eres fuerte, eres grande y te quiero.
Muack.

concha dijo...

Maite, hablas con gran lucidez y con toda la razón del mundo, pero la diferencia entre ambas reflexiones radica en la perspectiva que ofrece situación objetiva de cada cual.